El planteamiento inicial para el desarrollo de este diseño parte de una premisa fundamental: la diferenciación. La idea era dar con un producto que se desmarcara del resto de los vinos de la gama Príncipe de Viana. Tres son los ejes en torno a los cuales se articula el diseño de este Edición Limitada: una decoración orgánica que se repite a modo de patrón, una pastilla central con reminiscencias "vintage" y un esquema básicamente monocromático.