
Alma de La Rad
Pocas veces se unen, como ocurre en este packaging, la audacia de un diseño, el atrevimiento de una bodega y las posibilidades técnicas para materializar una presentación tan arriesgada. No hacen falta muchas explicaciones del porqué. Un gran vino y un nombre que sugiere representar lo que no se puede representar, y por tanto no está… o casi.
Es una etiqueta de acabados, de mirada cercana, para tenerla entre las manos. Un buen papel, un relieve 3D y el saber hacer de cada eslabón del trabajo, son los ingredientes que se han necesitado para acercarnos, desde la humildad del diseño, a la grandeza del Alma.
Silencio, miramos directamente al alma de un vino.
Packagings arriesgados
Algunas etiquetas de vino piden a gritos una presentación que se adapta perfectamente al briefing, pero que asusta, porque aparenta ser tan contraria a los mandamientos del diseño de packaging que significa un auténtico salto de fe. Suelen ser presentaciones que no se baten en duelo en grandes lineales, sino que se la juegan en la mirada cercana, en la tienda de vinos, en el restaurante, con amigos en casa. En el mundo de la imagen del vino, tan saturado hoy en día, el reto de destacar a veces pasar precisamente por ni siquiera «estar».