Familia Marko

Oxer Bastegieta denomina MARKO a su creciente familia de txakolís en homenaje al caserío donde nació su padre, «MARKO ENE». Son vinos que respiran las cualidades del paisaje del Cantábrico, la humedad de su terreno, la sal de las olas que rompen cerca de sus terruños…

Este enólogo carismático nos plantea un reto cada vez que lanza un nuevo vino. La imaginería de sus presentaciones contiene mucho de su exquisita locura, de su gusto por la poesía oscura y romántica y su carácter provocativo. De ahí que siempre aparezca un pájaro en todas las ilustraciones de sus etiquetas; simboliza la libertad de espíritu y es además un habitante de los viñedos, una pieza más en el equilibrio natural de los mismos. Son presentaciones que no dejan indiferente, que respiran “arte» mediante el uso de ilustraciones expresivas y elegantes con acabados sutiles.

Silueta de una botella de Marko Late Harvest, txakoli de Oxer Wines.
Silueta de una botella de Marko Late Harvest, txakoli de Oxer Wines.
Silueta de una botella de Marko Late Harvest, txakoli de Oxer Wines.

"Y sus ojos tienen todo el aspecto de
un demonio que está soñando".
Edgar Allan Poe.

A vinos personales, etiquetas únicas

Las formas de elaborar vino son tan múltiples como elaboradores existen. Eso es indudable. Pero hay vinos que nacen marcados por la fuerte personalidad de quienes los elaboran y en ese caso justo es que esa personalidad se transmita a sus presentaciones. Oxer Bastegieta es de ese tipo de elaboradores. Su universo se establece de forma totalmente paralela a elementos míticos, cerrados y con cierto grado de oscuridad. Y todo ello, debe mostrarse como un sello personal.