
Kick The Rules
Cuenta la leyenda que un grupo de indígenas mexicanos tuvo que resguardarse de una tormenta en una cueva junto a una plantación de ágave, en los alrededores de Jalisco. Un rayo incendió una de las plantas esparciendo por el lugar un líquido con un aroma atractivo y cautivador. Debido a su agradable sabor, lo recogieron y pensaron en conservarlo por unos días. Las altas temperaturas provocaron su fermentación y al beberlo notaron un curioso efecto sobre su espíritu y su estado de ánimo. Aquel líquido con aspecto de agua clara tenía un inusitado poder embriagador. Muuuuuy embriagador.
Kick the Rules es un SÍ. Un sí a disfrutar, a la amistad, a la fiesta. Un sí a regresar a los lugares reales e imaginarios del tequila, a las colinas de Jalisco, a su icónica recolección a manos de jimadores locales, a la tierra del mariachi y de los muertos que nunca mueren. Una bebida que conquistó todos los confines de la tierra para que el fin del mundo te pille bailando… y con un vaso de Kick the Rules en la mano.
Al calor del tequila la gente siempre se pone contenta.
El tequila y el barroco
El tequila se define en dos simples palabras: México y fiesta. El México barroco, amigo de la ornamentación abundante, del tenebrismo y la tensión, de lo monumental y lo decorativo. El México de los claros y los oscuros. El México dinámico y profundo. Y la fiesta. La fiesta que nunca acaba. Ni más allá de la vida. Ni más allá de la sepultura. Ni más allá del más allá. ¿Y si hacemos una etiqueta con todo esto?