
Xérico y Údico
Poco podemos ya decirles de las propuestas de Roberto Oliván de Tentenublo Wines. Su originalidad y peculiar manera de entender el vino y todo lo que lo rodea se ha hecho ya extensiva a las presentaciones de sus productos. El uno y el otro, contenido y continente, viajan de la mano también en estos dos novedosos proyectos.
Údico es un txakolí autodenominado ‘vino de lluvia’. Xérico, por su parte, es un vino homenaje a las ya cuatro generaciones de viticultores de la familia de Roberto Oliván, personificado en este caso en la figura de su abuelo, auténtico protagonista de la etiqueta. Ambas marcas se refieren al tipo de terrenos en el que se desarrollan sus cultivos: suelo húmedo (Údico) y suelo árido (Xérico).
Se parte de una premisa común en ambos casos: el homenaje a la ilustración, a lo barroco, a una ornamentación alejada de lo vacuo o lo sencillo. Propuestas originales y, sobre todo, de gran belleza.
La verdad barroca
La ornamentación es uno de los recursos más utilizados en el mundo del Packagin del vino. En el caso de estos vinos de Roberto Oliván – Tentenublo, esta ornamentación no puede ocultar el halo de verdad que esconden sus presentaciones. Es su propia familia, sus antepasados y sus descendientes los que ocupan el protagonismo de unas etiquetas que respiran la más sincera autenticidad.