Campeador

Mirar al pasado, para entender el presente e imaginar el futuro. Con esta frase, con esta declaración de intenciones, Bodegas Martínez Lacuesta inicia su particular regreso al futuro. La centenaria bodega riojana fundada en 1895 y siempre en manos de la familia Martínez Lacuesta, ha apostado por una renovación basada en la recuperación de su propia historia. Si esta renovación se inicia con la propia conceptualización de sus vinos, volviendo al espíritu original de los vinos finos de Rioja, el marco de su apariencia tenía que recorrer un camino similar.

Es por eso que una de sus icónicas marcas, Campeador (inicialmente creada en 1917 como marca de champagne, pero eso es otra historia) recupera en su nueva vida su aire clásico original, dotando a la presentación de una excelencia sin rodeos ni ambigüedades con la que grita al mundo su carácter de marca centenaria sin presunción de inocencia.

Siluetas de tres botellas de Campeador de Bodegas Martínez Lacuesta, con etiquetas clásicas en blanco y rojo.
Siluetas de tres botellas de Campeador de Bodegas Martínez Lacuesta, con etiquetas clásicas en blanco y rojo.
Siluetas de tres botellas de Campeador de Bodegas Martínez Lacuesta, con etiquetas clásicas en blanco y rojo.

Campeador mira directamente a su pasado histórico. Y así, desde el presente, sabe cómo quiere verse en el futuro.

El orgullo de los grandes clásicos

El vino es una bebida aspiracional. Casi desde su orígenes su consumo tuvo un componente social muy relacionado con el estatus. Es difícil concretar exactamente por qué fue así. En el afán por acercar el mundo del vino a consumidores cada vez más jóvenes o abrir nuevos mercados, ha sido habitual encontrarse con experiencias de vinos clásicos revitalizados a golpe de diseño impactante como si hubieran pasado un mes en la Buchinger. Afortunadamente no es necesario ni mucho menos obligatorio. Experiencias como Campeador demuestran que un gran clásico nunca pasa de moda, ni necesita de ella para ocupar un lugar en la mente del consumidor. Tenga la edad que tenga.