Corona de Aragón
/ Grandes Vinos- Packaging
Rediseñar una marca histórica como Corona de Aragón implicaba construir un sistema visual sólido, capaz de aportar coherencia a un universo amplio de vinos sin perder la identidad que le ha acompañado desde sus orígenes. El objetivo no era únicamente reorganizar una colección diversa, sino establecer una arquitectura clara y reconocible, capaz de ordenar la marca desde una lógica común y flexible.
El nuevo diseño parte de un lenguaje compartido, inspirado en la heráldica del antiguo Reino de Aragón. La corona actúa como eje vertebrador del sistema y la reinterpretación de la bandera aragonesa, con sus franjas verticales en rojo y dorado, refuerza el vínculo con la tierra y aporta una firma visual singular. Sobre esa base, cada vino encuentra su lugar dentro del conjunto, manteniendo intacta la unidad de la marca mientras preserva su propia personalidad.
En las referencias aquí presentadas, Garnacha Blanca y Garnacha Viñas Viejas, esa lógica se hace especialmente visible. Ambas etiquetas comparten una misma estructura y un mismo lenguaje, pero encuentran en el color, en el ritmo compositivo y en los matices gráficos la forma de expresar su carácter diferencial. No se trata de generar contraste por oposición, sino de articular una convivencia natural entre distintas interpretaciones bajo una misma identidad.
Familia
Corona de Aragón
Una marca que se despliega como un linaje: unida por su origen, diferenciada por su carácter.

